El fin de semana del 7 al 9, que era más largo en Madrid por la Almudena, fuimos a Oporto. Es una ciudad mágica, que admira tanto como Lisboa, aunque brilla menos, porque el tiempo es peor. Los edificios no son muy altos y las calles son más o menos anchas, por lo que tiene mucho espacio para ver el cielo – ese que Madrid ya no tiene-. Creo que mi punto favorito fue la librería Lello e irmao, de más de cien años, y que parece simplemente Fourish & Blott’s. Según entras, piensas que Gildery Lockhart debe estar en algún sitio firmando autógrafos. Aunque también la orilla del río, con sus puentes altísimos bajo los que pasan aviones en competiciones acrobáticas en Junio. De verdad, qué tontos somos los españoles que no le hacemos caso a Portugal.
Y después después de eso, sin comerlo ni beberlo, me había estabilizado aquí. Así que ahora me veo en que no puedo contar nada sobre mi vida en Coimbra sin hablaros primero de la gente con la que he estado compartiendo mis días desde Octubre. Aquí están:
1 Nelson: Trasmontano de 26 años, que curra conmigo y me llevó a la República. Divertido, inteligente y chapado a la antigua, irónico, generoso, orgulloso de su tierra y le preocupa más el honor que la autoestima.
2 Indre: Lituana, 24 años. Salió de su casa con 18 y se fue a vivir a París, donde estudia para ser dentista, como su madre. Es una tía rara, y por eso me encanta. Una pierna de maniquí sale de la pared de su cuarto, la colgó ella. Se siente más comoda con afirmaciones del tipo “hoy voy a cocinar lagartos” que “hace un tiempo estupendo”. Las cosas normales hacen que se parta de risa, las cosas extrañas le resultan muy lógicas.
3 Katerina: Búlgara de 22 años. Ha vivido en Bélgica, pero prefiere el sur, donde la gente no te mira raro por saludarles por la calle. Estudia arquitectura y es alegre y soñadora, por no decir que no tiene muy claro qué hacer con su vida, como nos pasa a todos cuando estamos a punto de acabar la carrera.
4 Natalia: Brasileña, de Rio, y no sé qué edad tiene pero también ha viajado bastante. Estudia biología y quiere especializarse en biología marina. Es dulce, serena, madura y cariñosa, además de lista y guapa. Toca el saxofón y tiene tres tatuajes, pequeños y escondibles; el que menos, una clave de sol en la muñeca que se hizo en San Francisco, la ciudad del jazz.
5 Carlos: Madeirense, 22 años. Atento, cariñoso y cercano. Muy buen tío. Además es inteligente. Estudia administración de empresas, y también juega al fútbol profesionalmente, y no tiene ninguno de los clichés que esperarías de un futbolista que estudia administración de empresas.
6 Hugo: es de Fátima, por lo que está bastante rebotado con la Iglesia Católica (lógicamente). Tiene 23 años y estudia economía. Piensa mucho y es muy tolerante, tiene un tono de voz muy bonito, y realmente es un tio tan guay que si no tuviera novia me gustaría para Kivira.
7 Henrique: tiene 20 años y no sé de dónde es. También estudia economía, y además aprende japonés. Es un tío muy interesante y vivo, de los más divertidos del grupo, su risa es super contagiosa.
8 Tiago: de Valencia (en la frontera con Galicia), 22 años. Es muy bajito y es una tinaja de actitud. Casi nunca dice nada en serio, yo le he oido hablar en serio como tres veces en dos meses. Hablamos muchísimo y no sé casi nada de él. Dice que es timidez, que le cuesta mostrarse a sí mismo. Cuando bebe persigue a todo lo que tenga piernas, y resulta super gracioso (entonces le llaman el Pitbull Terrier, los mu cabrones).
9 Rui: es de Vilanova de Gaia y tiene 23. Estudia bioantropología (¡toma ya!) que es, como os podéis imaginar, una mezcla entre biología y antropología; o más bien antropología estudiada mediante métodos biologicos. Es interesante y sexy, un poco de-qué-se-trata-que-me-opongo, baila bien y odia el fútbol.
